sextante

Ώρα  6 ώρες 5 λεπτά

Σύνολο σημείων 1316

Uploaded 8 Φεβρουαρίου 2021

Recorded Φεβρουαρίου 2021

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  • Scenery

     
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1.740 m
1.078 m
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5,3
11
21,3 χιλιόμετρα

135 εμφανίσεις, 9 αποθηκεύσεις

κοντά στην περιοχή Navarredonda, Madrid (España)


Marcha realizada el sábado 6 de febrero de 2021
A pesar de la mala previsión climatológica no queremos dejar de salir al monte, siempre que la pandemia lo permita, y por ello nos preparamos en casa para recibir encima todo lo que se precipitase desde el cielo, que al final lo haría tanto en forma líquida como sólida; y todo ello sin darnos por cierto demasiada tregua. Dejar claro que en días como hoy también se puede salir, pero no es recomendable hacerlo por las cuerdas, crestas o partes más altas en las que las nubes suelen taparlo todo y añadir un factor más que complique la progresión. Tampoco pensamos que sean los días más adecuados para moverse por La Pedriza o zonas muy rocosas ya que algunas como el granito, el gneis o la caliza tan presentes en el Sistema Central, y sobre todo cuando están mojadas suelen tener cierto peligro en algunos pasos, ascensos o saltos. Aunque la marcha la hemos valorado como moderada, en realidad se podría decir que se al siguiente peldaño o difícil. Los motivos serían varios, y es que si partimos de las difíciles condiciones climáticas, con progresivo bajada de temperaturas, también la distancia recorrida, que no tanto el desnivel acumulado, así como el primer tramo de subida hasta la pista hacia el Reajo Hondo, que conlleva unos novecientos metros sin camino aparente y con bastante vegetación que algunos tramos dificultaba la progresión. Por otro lado, el suelo totalmente encharcado sin capacidad ni tiempo para poder seguir absorbiendo la gran cantidad de agua caída.

Por todo lo dicho anteriormente no pensamos subir más allá de los mil setecientos cincuenta metros, y tampoco serán más de cuatro o cinco kilómetros los que estemos en dicha cota. Fue justamente en ese espacio y en ese tiempo en el que el cielo nos regaló con el blanco y sólido elemento. Pero antes de llegar a la ya citada pista en su parte alta, tuvimos que salir desde Navarredonda por una vía pecuaria que se cogía por la parte oeste del pueblo. Seguimos por la misma durante un kilómetro y cuarto, pero al poco de pasar el escándoloso arroyo de la Peña del Moro, la vía y por lo tanto el camino empiezan a desaparecer, para irnos internando y salvando un tramo de unos novecientos metros, que se hace salvando algunas fincas abandonadas y sorteando algunos tramos en los que las zarzas y algunos otros arbustos dificultan aunque no impiden la progresión, siempre que se siga el track que nosotros hicimos. Una vez se llega a la linde del pinar, y tras pasar por una pista que tiene muy cerca su final, seguimos otros trescientos cincuenta metros, antes de acabar saliendo a la citada pista.

Cuando hace un poco se hablaba del “escandaloso” arroyo de la Peña del Moro, el adjetivo usado era literal y ajustado a la inmensa cantidad de torrentes y bajadas de agua, que desde hacía muchos años no habíamos visto así. Otro kilómetro y cuarto más allá, y sin dejar ya en todo el tiempo la pista o camino del Reajo Hondo, cruzamos el cortafuegos que no hace mucho bajábamos de camino al Portachuelo de Navarredonda. En esta ocasión pasamos por aquí justo en el momento en que la nevada arrecia y la temperatura baja por momentos. Ni que decir tiene que seguimos sientiéndonos muy solos en bastantes kilómetros a la redonda, y de ahí que sea en estos días en los que más posibilidades hay de ver fauna, como el corzo que se nos cruzó poco antes de salir a esta pista.

Dejamos atrás el cortafuegos que acabamos de cruzar y que bajaba desde el Reajo Alto, por el que ya pasábamos hace unas pocas semanas. Nos dirigimos hacia la zona del Reajo Hondo y Reajo Sastre, pero es que por la parte alta de la cuerda si ya citábamos al Reajo Alto, muy cerca de él también se encuentra el Reajo Capón. Y es que si hace un rato se hablaba de la gran cantidad de cursos de agua que oíamos y veíamos, es el término “reajo” el que mejor definiría lo que está pasando en los días de lluvías y nieve que llevamos; motivo por el que se acaban encharcando e inundando en las partes altas, hasta desbordarse infinidad de ellos ladera abajo, y ya de paso resucitando infinidad de torrenteras que por desgracia la mayor parte del año se encuentran secas. Un kilómetro y tres cuartos más adelante cruzamos la vaguada que forma el Arroyo Sastre. Tras hacer una suave curva a la izquierda llegamos al cruce de un antiguo camino con la pista que llevamos, que gracias a un puente nos permitiría salvar el crecido arroyo en caso de querer seguir por el citado y antiguo camino.

Ahora y en este próximo tramo de poco más de kilómetro y cuarto, siempre con rumbo sur, la primera parte que cruzamos es la que se denomina Porqueriza; y no no es porque esté llena de cerdos o puercos. Ya hace un rato que hemos bajado de los mil setecientos metros, y de ahí que la nieve que nos acompañó durante un rato se ha transformado en el líquido elemento, aunque eso sí la temperatura haya seguido bajando. El caso es que sin darnos cuenta hemos llegado hasta el cargadero de ganado que destaca en este fabuloso mirador del Reajocil, si es que dado lo cerrado que está el día se pudiera ver, que no es el caso.

Desde el Reajocil el rumbo vuelve a cambiar a oeste, para continuar así durante los próximos ochocientos metros en que dejamos a nuestra izquierda el poste informativo que nos dice que el impresionante rebollo – roble centenario, por el que también pasamos hace poco, se encuentra muy cerca. Un kilómetro y cuarto más adelante, y todavía con rumbo oeste, acabamos llegando hasta una prueba y demostración más de lo cargados que bajan todos los arroyos de la zona. En este caso se trata del Arroyo del Carretero, que sin espacio suficiente para seguir su curso normal, se ha desbordado ocupando buena parte de la senda que traemos hasta aquí.

Poco después y aprovechando que el cielo nos da un poco de cuartelillo, hacemos una pequeña parada para dar buena cuenta de la comida y bebida que traemos en las mochilas; y así poder continuar con el estómago más lleno durante los próximos tres kilómetros que nos llevan hasta las primeras casas del pueblo de Lozoya. Durante este tramo de poco más de un kilómetro no queda otra que pisar algo de asfalto, aunque sea por la parte más externa y lateral de esta zona noreste de la citada población, antes de llegar hasta el camino de Navarredonda que ya no dejaremos en los próximos cinco kilómetros y tres cuartos, todos ellos de continua subida hasta el Portachuelo de Navarredonda, y en los que salvaremos más de doscientos cincuenta metros de desnivel, desde un pueblo hasta el citado portachuelo.

Poco más de un kilómetro y medio más, y llegamos hasta la pequeña zona que hay para aparcar junto a la iglesia de San Miguel Arcángel. Ni que decir tiene que en todo el día nos hemos cruzado con nadie, y el bonito y bien ubicado pueblo de Navarredonda no iba a ser menos.
Σταυροδρόμι

b. inicio de Vía Pecuaria

Σταυροδρόμι

i. cruce con cortafuegos del Reajo Alto

Σταυροδρόμι

o. conexión con camino a Navarredonda desde Lozoya

Σταυροδρόμι

m. poste informativo y desvío a árbol singular

Τόπος στάσης

ñ. llegando al pueblo de Lozoya

Αδιέξοδο

k. cancela llegando al Reajocil

Σταυροδρόμι

h. conexión con pista al Cancho del Reajo Hondo

Τόπος στάσης

f. final de primera pista

Δέντρο

e. inicio del pinar

Σταυροδρόμι

j. cruce con viejo camino junto a Arroyo del Sastre

Φωτογραφία

c. mirador arroyo de la Peña del Moro

Χώρος στάθμευσης

a. aparcamiento

Τόπος στάσης

d. primer paso de muro de piedra en seco

Τόπος στάσης

g. paso de segundo muro de piedra en seco

Ορεινό πέρασμα

p. Portachuelo de Navarredonda

Φωτογραφία

l. Reajocil

Ποταμός

n. Arroyo del Carretero desbordado

1 comment

  • Φωτογραφίες mehdi.tabibvand

    mehdi.tabibvand 9 Φεβ 2021

    An attractive and dreamy route
    Exactly what I love
    Thank you dear friend for publishing the photos and beautiful views of your route
    I really enjoyed

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