dionisio62

Ώρα  4 ώρες 6 λεπτά

Σύνολο σημείων 367

Uploaded 29 Μαρτίου 2018

Recorded Μαρτίου 2018

-
-
1.009 m
639 m
0
1,9
3,8
7,53 km

138 εμφανίσεις, 2 αποθηκεύσεις

κοντά στην περιοχή Muro de Aguas, La Rioja (España)

Entretenida y sencilla ruta por terrenos del municipio de Muro de Aguas. El itinerario se resume en realizar una marcha circular en torno al monte Arnero incluyendo la subida a la cota superior, tomando como punto de salida y llegada el pueblo de Muro de Aguas. En los distintos puntos en que hemos desglosado la ruta vamos comentando aquellos aspectos más llamativos de la misma.
Hay que avisar previamente que aun siendo una marcha poco complicada, al ser ruta circular y tener que ir cambiando las referencias visuales, es preciso para los que vengan por primera vez, tener ya una composición del lugar (lo más práctico es llevar la aplicación IGN de Android con el mapa topográfico de la zona previamente memorizado, o bien utilizar dispositivos GPS para senderistas).
Tampoco hay que olvidarse de llevar calzado adecuado y los siempre imprescindibles bastones de senderismo.
La marcha nos permitirá disfrutar de excelentes panorámicas de todo el entorno y de sitios tan distantes como el Moncayo o las sierras del Hayedo de Enciso y Monte Real (esta última solo la distinguiremos si está nevada).
Otro de los atractivos son las construcciones rurales de piedra que veremos: antiguos colmenares, corrales de ganado, refugios de campo y muretes de delimitación de fincas particulares.
El pueblo de Muro de Aguas también resulta un lugar muy acogedor por cuanto se encuentra relativamente lejos de las zonas más pobladas y aún mantiene cierta actividad económica.
En definitiva, un itinerario que no defraudará a nadie si se tienen las mínimas precauciones para realizarlo.
La ruta se inicia en el pueblo de Muro de Aguas, al que se accede viniendo de Arnedo por la carretera LR123 que va hacia Cervera de Rio Alhama y tras rebasar el pueblo abandonado de Turruncún, un poco más adelante, llegaremos a un doble cruce, tomando el desvío de la derecha que nos lleva directamente a Muro. El pueblo aun conserva cierta actividad económica y social (sobre todo los fines de semana y verano). Aparcamos el coche enfrente del ayuntamiento y tras pertrecharnos con la equipación habitual (botas, polainas,bastones...) aprovechamos para ver la fuente que tanta fama ha dado al pueblo. Desde la zona de aparcamiento ya podemos ver el monte Arnero al que nos dirijiremos enseguida. A la vuelta de la ruta podemos aprovechar para sentarnos en la terraza de un bar que hay junto a la iglesia en la parte medio alta del pueblo y tomar alguna bebida relajante (o estimulante). Hemos incluido unas fotos tomadas al regresar de la marcha, con bellas instantáneas de la parte alta del pueblo y sobre todo del castillo encaramado en una mole caliza.
La ruta en sí se inicia saliendo por la parte baja del pueblo por la salida hacia la carretera por la que vinimos en coche y desviándonos por el primer camino encementado a la izquierda. Pasaremos al lado de un punto limpio con contenedores y seguimos hacia delante para enfilar un camino que va subiendo a la izquierda del monte Arnero. Durante la subida ya se puede ir identificando todo el entorno que nos rodea: La falda del monte por el que discurren las curvas de la carretera que sube desde Muro, la mole caliza que tapa el pueblo y su castillo, las lomas que suben hacia Peña Isasa desde Muro y casi llegando al collado vemos asomarse bien la cumbre de dicha peña. La subida no ofrece ninguna dificultad y en total supone una diferencia de desnivel de 130 metros y un tramo de 1300 metros que superamos sin complicaciones.
El collado 999 coincide con el punto más alto de la carretera que sube desde Muro, y desde aquí ya son perceptibles a lo lejos en dirección Oeste-Suroeste la Sierra del Hayedo de Enciso y Monte Real (en esta época se distingue por verse unas pequeñas cumbres nevadas a lo lejos. Aprovechamos para hacer un alto e ir tomando alguna instantánea.
Proseguimos nuestra ruta y tomamos un camino que sigue subiendo por la falda del monte Arnero en dirección sur y con pendientes algo más pronunciadas, pero no excesivas. Atravesamos una zona delimitada por vallado que atravesamos sin problemas y sin abandonar el camino que llevábamos, llegamos enseguida a la cumbrera del monte donde encontramos una original construcción rural delimitada por un vallado que está casi desmantelado. La construcción tiene aspecto de corral de piedra con unas arcadas de piedra muy originales que delimitan tres pequeñas zonas cubiertas que incomprensiblemente han estado utilizadas como depósitos de fardos de paja. Desde dicha construcción de piedra podemos disfrutar de excelentes panorámicas en las que se incluye aparte de las mencionadas anteriormente, una perfecta visión de la cumbre del Isasa y hacia el Sureste el majestuoso Moncayo que en esta época se encuentra nevado con un imponente aspecto. Desde aquí un llamamiento a la preservación de esta construcción rural que junto a otras por las que iremos pasando, constituyen un auténtico patrimonio de la zona.
Desde la construcción mencionada anteriormente, apenas quedan 400 metros para alcanzar el punto más alto del monte al que llegamos sin ninguna dificultad y desde el que aprovechamos para seguir identificando puntos lejanos. En particular y en dirección Noreste distinguimos perfectamente el Pico Gatún, el Monte de Yerga (más a lo lejos y al Este), el pueblo de Villarroya y más a la derecha el trazado de la carretera que va a Cervera y a cuyos lados se sitúa el famoso carrascal. No desaprovechar tampoco la ocasión para observar Peña Isasa con unos simples prismáticos o cámara equipada con zoom. Tras las obligadas fotos, comenzamos el descenso por la ladera Noreste del monte de modo que a la vez que bajamos, vamos virando hacia la derecha y pasando por antiguos bancales de cultivo hoy ya, abandonados a su suerte. Podemos contemplar una gran planicie situada en dirección Sureste-Sur por la que transitaremos en la siguiente etapa. De momento simplemente se trata de ir descendiendo la ladera y hacernos alguna foto con los bellísimos ejemplares de encinas que vamos encontrando a nuestro paso y que tan buen servicio proporcionaron antaño a las gentes del lugar.
Una vez alcanzada la planicie, nos situamos en una pista ancha que discurre bajo la falda del monte. Llegamos a un cruce y evitamos tomar el desvío de la izquierda siguiendo por la pista ancha a lo largo de la cual iremos pasando por diferentes sembrados de cereal que en esta época proporcionan una maravillosa visión de llanos verdes interrumpidos por bellas encinas aisladas o en parejas que no defraudarán a nadie. A lo largo del camino iremos observando más fincas de secano con otros cultivos típicos de la Rioja Baja como almendros y olivares. Al mismo tiempo seguimos teniendo espectaculares vistas del Moncayo y de algunas pequeñas cotas que bordean la planicie en dirección sur de donde nos encontramos. En concreto identificaremos la cota 895 situada en la zona que en el mapa se identifica como La Laguna, y que será próximo objetivo de nuestro recorrido.
Tras identificar la cota 895, tomamos el camino más corto que nos lleva hacia ella, en concreto, un camino-sendero que se sale de la pista en dirección Sur y que bordea la llamada zona de La Laguna. Durante esta parte de la ruta pasaremos por dos zonas acondicionadas como charcas (ver foto 2) y que nos hace pensar que en estos lugares siempre ha existido algún área preparada para almacenar agua. Tras subir a la pequeña cota 895, no desaprovechamos la ocasión para observar los montes que rodean la carretera que se dirige a Cornago y en particular los que rodean el Pico Alcarama (1531) que se alza imponente a lo lejos.
El siguiente planteamiento es el de iniciar camino de retorno a Muro de Aguas haciendo ruta circular sin volver sobre nuestros pasos. para aquellos que llegando a este lugar no tengan muy claro lo que hacer, lo más sencillo es retornar por el mismo sitio y no complicarse demasiado. En realidad el seguir con la ruta circular no reviste gran dificultad, pero se recomienda ir equipado con GPS o aplicación IGN de Android. El tramo que sigue trascurre entre la cota 895 y la 954 que no identificamos fácilmente, pero no tiene otro misterio que el de seguir un camino ascendente que parte de La Laguna en dirección Noroeste y que nos llevará indefectiblemente a la cota 954 en la llamada zona de Coscojares (punto más alto del camino). El ascenso no reviste gran dificultad, y en el trascurso del mismo nos podemos fijar en los muretes de piedra caliza que en su día, imaginamos que sirvieron para fijar las lindes de las fincas situadas en terrenos llanos y evitar conflictos o disputas (este mismo paisaje se suele ver también en los páramos de la meseta castellana). Aparte de los muretes, por toda la zona es fácil apreciar rudimentarias construcciones de piedra caliza que en su día servirían para proporcionar refugio o sombra a los habitantes de la zona cuando se realizaban labores agrícolas. Una vez alcanzado el punto más alto del camino, ya tenemos a la vista el pueblo y la zona por la que hemos de descender campo a través para acercarnos poco a poco al lugar de partida. Aprovechamos la ocasión para identificar los montes que vemos a lo lejos, en concreto la Sierra del Hayedo de Enciso con la cima del Pico Ayedo (1721 mts), la zona de Monte Real con sus picos nevados (Canto Hincado 1760 mts) y más al Noroeste, Sierra La Hez (1389 mts) que identificamos por su parque eólico.
Comenzamos el descenso campo a través con la referencia de la existencia de dos corrales abandonados junto a los que hemos de pasar y que se encuentran ambos en la falda Suroeste del Monte en que nos encontramos, uno a unos 400 metros y otro 300 metros más abajo. La marcha discurre por una zona abancalada (pequeñas terrazas de antiguos sembrados) y en poco tiempo nos situamos junto a uno y otro aprisco. Los corrales tienen el encanto de conservar muy bien sus muros exteriores, lo que nos da una idea de la calidad de estas construcciones levantadas por gentes cuya única formación la recibieron en la universidad de la vida. Durante el descenso divisamos perfectamente la zona alta de Muro de Aguas así como los montes situados por detrás del pueblo coronado más atrás y a la izquierda por Peña Isasa. Desde este tramo podemos divisar bien en dirección Sureste y por abajo, una llanura con la pista que enlaza con la carretera que va a Cornago en la llamada zona de Los Cantales. Otra referencia en esta etapa es la cota 885 que será el siguiente objetivo de nuestro recorrido y que vemos en la foto 1. Por tanto la bajada que efectuamos ha de hacerse procurando que dicha cota quede siempre a nuestra izquierda.
Tras rebasar el segundo de los corrales mencionados anteriormente, seguimos descendiendo y llegamos a un pequeño collado que está marcado en el mapa como 869. De hecho tiene un poste a modo de mojón señalizador. Del collado aprovechamos para visitar la cota 885 que se encuentra al lado izquierdo. En este punto aprovechamos para hacer una última parada y comer alguna fruta, así como tomar fotos de todo el entorno que no tiene desperdicio: aparte de los montes que seguimos viendo a lo lejos, en un plano más cercano tenemos el monte de la Costera al otro lado de la llanura inferior por donde discurre la pista que enlaza con la carretera de Cornago. En un extremo del monte de La Costera vemos una zona de corrales en ruinas que da una idea de la importancia que en su día tuvo la ganadería y que desgraciadamente al igual que en toda la sierra riojana y gran parte del valle, a quedado condenada prácticamente a la extinción. Vemos también mucho más cerca Muro de Aguas y a la izquierda la zona de la carretera que conduce a Ambas Aguas. En la llanura inferior y más cerca de Muro divisamos bien la zona de La Cañada con bancales y aspecto de seguir manteniendo actividad agrícola.
El último tramo de la ruta tiene a su vez dos partes, una de descenso hasta la zona del barranco que recoge las aguas que bajan desde el pueblo y la segunda que discurre paralela al barranco y que sube hasta llegar a la entrada de Muro de Aguas. En el primer descenso desde la cota 885, vamos viendo más de cerca la zona llana de La Cañada en la que se aprecian tablas de huertos tradicionales. A la derecha divisamos bien la pista que une Muro con Ambasaguas (pedanía del primero). Ya en la recta final seguiremos disfrutando de excelentes vistas de toda la parte alta del pueblo, incluyendo el Castillo a modo de fortaleza casi inexpugnable. También pasaremos al lado de un depósito de agua que no sabemos muy bien si servirá para abastecer al pueblo o para otros menesteres. En poco tiempo nos situaremos de nuevo en la parte baja del pueblo con lo cual daremos por terminado un recorrido cargado de satisfacciones sin pagar un precio muy alto por ello.

Σχόλια

    You can or this trail