Franzapa

Ώρα  3 ώρες 4 λεπτά

Σύνολο σημείων 254

Uploaded 2 Οκτωβρίου 2017

Recorded Σεπτεμβρίου 2017

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2,7
5,32 χιλιόμετρα

424 εμφανίσεις, 6 αποθηκεύσεις

κοντά στην περιοχή Los Martínez de Cañadas de San Pedro, Murcia (España)

Como dirían MONTY PYTHON: " And now for something completely different..."
Y me explico. La de hoy es la ruta que más me he currado desde que uso Wikiloc, y es, a la vez, la que más desaconsejo realizar de todas las que he propuesto. Qué raro suena, ¿no?
Es buen momento para agradecer a GABI LONDO (ex- TRANSITIVE) y a su perra ROBIN, que me acompañaran en esta aventurilla; aventurilla que no me hubiera atrevido a hacer solo. La primera persona con la que visité los restos fue con mi buen amigo Antonio, pero como él no usa Wikiloc... al menos, que conste en acta, jejeje...

Soy aficionadillo a la historia, y si puedo compaginar la misma con el senderismo, pues mejor que mejor. Fisgoneando por aquí y por allí, me encontré hace como un año con la existencia -teórica- de un castillo cercano y totalmente desconocido para mí (e inédito en Wikiloc, hasta donde yo sé): El castillo del Cabezo del moro. A partir de ahí, me puse a indagar por la red y me costó dios y ayuda localizar información, más allá de la (pobrísima y a veces contradictoria) institucional. Además de que lo que, en puridad, es EL CABEZO DEL MORO, se encuentra junto a Los mamellones, resultando estar bastante distante del cerro de Altaona donde finalmente resultó encontrarse la fortificación (más bien, las ruinísimas ruinas). Para más lío, y por aquello de la cuestión etimológica en los mapas, hay otro cerro en Altaona denominado El castelar, pero pateé aquello a conciencia y ná de ná.
Al final, encontré en nuestra biblioteca regional un artículo científico sobre el asunto. En él, Francisca Bernal y José Manzano (Verdolay: Revista del Museo Arqueológico de Murcia, Nº. 4, 1992, págs. 167-173) hacen mención a Serafín Alonso como primer estudioso que da a conocer los restos en 1990, una época tan tardía, lo que da fe de lo olvidado de nuestro protagonista de hoy. En este artículo se sitúa exactamente -¡por fin!- el lugar exacto del castillo (un cerro sin nombre, desgajado de la sierra de Altaona).
Os remito al artículo para indagar, si os apetece. Aquí sólo esbozaré unas pinceladas para aprovechar in situ, aunque es momento de avisar de que los restos se encuentran en un lugar muy agreste, sin rastro de sendero en su tramo final, aparte de la ya mencionada poquísima evidencia de lo que tuvo que ser.
El castillo (hisn) no es tal castillo al uso. Se trataba de una fortificación que aprovechaba buena parte de los barrancos que la rodeaban para dejar esa zona "volada", defendida por la depresión natural. O sea, que hablamos de un lienzo largo de muralla, conectada y salteada por cuatro torreones. Cuando uno llega arriba, ha de echarle mucha imaginación y saber ver, porque apenas quedan restos apreciables. Además, los pinos y el esparto se han hecho los dueños de ese llano en la cumbre y te va a costar trabajo hasta andar. Por otra parte, los únicos visitantes de este cerro han debido de ser cazadores, los cuales han utilizado ,a lo largo de los años, parte de las piedras para hacer sus refugios, doy por descontado que sin tener ni idea de lo que significaban esas piedras tan bien colocaditas (¡Ah, Ojito con la época de caza!, nosotros tuvimos un mal tropiezo -culpa nuestra- en una de las visitas previas).
En una de esas previas (https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17472078), intentamos encontrar una vía de acceso directa y accesible desde la zona de cultivos del noreste, pero fue imposible porque nos encontramos con una inmensa alambrada que rodeaba todo el cerro. Así que, visto lo muy accidentado del terreno (no eran tontos estos zagales a la hora de elegir el sitio para hacer defensas), sólo nos quedaba como opción "lógica" tirar a las bravas por donde lo hicimos finalmente.

Al grano. Dejamos el coche en el buen hueco del collado de Ginovinos, justo donde arranca el muy resultón PR-MU 94, cuyo trazado en pista forestal aprovecharemos durante la mitad de la ruta. Justo a la entrada de la finca -ahora municipal- de Ginovinos, torcemos a la izquierda, siguiendo la alambrada que la rodea, y encaramos un sendero con restos de mampostería, de la época en la que el hombre le sacaba lo no escrito a estos parajes, hoy semi-desérticos en buena parte. Llega un momento en el que el sendero se va desdibujando y nos topamos con una alambrada (insisto, estamos ya en pleno coto de caza -que no paso prohibido-, y hay que estar al tanto del calendario de caza menor). Seguimos la alambrada hacia arriba, hasta que desaparece y ya vamos en plan total de cabra montesa, hacia arriba siempre, buscando la cuerda y su vía más o menos intuitiva; plagado de matorral y arbolado (mejor pantalón largo, amiguitos, y no como yo, que terminé hecho un ecce homo).
Por fin, llegada al prácticamente llano de lo que era el recinto del castillo, hoy un campo de pinos, esparto y otros matorrales. Momento de echar imaginación e intuir el perímetro de las murallas. Está todo muy, muy deteriorado, y algunos de los tramos de muralla te pueden parecer tiradas pétreas naturales, pero fíjate bien y notarás los alineamientos artificiales y algún codo de torreón.
Si seguís la explanada hacia el oeste, os tropezaréis con lo que, según los autores del estudio, debió ser la entrada a la fortificación, un magnífico sitio para tomar un bocado con unas vistas preciosas de Columbares y Los mamellones. También disfrutaréis de toda la extensión de cultivo para cuyos habitantes debió construirse el castillo en el que os encontráis.
La posición era inmejorable para acoger a toda esa gente en caso de apuro, pero veréis que no es la típica altura en la que se construye un señor castillo como los que estamos acostumbrados a disfrutar en nuestra región, grandes y en lugares ultra estratégicos y de cruce de caminos. De hecho, ése es el motivo de que casi desconozcamos el castillo del Cabezo del moro: el que sea una fortificación menor (aunque antiquísima, puede que del siglo XI), para casos excepcionales y que nunca fue habitada -si es que alguna vez fue incluso usada- por culturas posteriores, como es usual. Esto también cuenta para culturas anteriores, ya que no se ha descubierto rastro alguno que no sea árabe.

Bueno, retomo lo absurdo de toda la perorata anterior, porque insisto en que la ruta es fea de narices, y no apta para todos los públicos, pero qué leches, que me siento muy contento de colgarla por fin por aquí.

Fotos mías y del señor LONDO, muchas gracias, GABI. En ellas tenéis más información. Los bastones pueden ir bien para bajar, pero pueden estorbarte mucho para subir. Tú mismo. La ruta es corta, así que con algo de agua y un bocadico para la cima, puede valer.

No seas tonto, no la hagas, a no ser que te interese mucho lo curioso del asunto.

2 αξιολογήσεις

  • ramonmartinezarias71@hotmail.com 7 Νοε 2018

    Esta ruta del Castillo del Cabezo del Moro, me a sido muy útil, sin ella jamás hubiese dado con los restos de la Fortaleza, por lo que gracias de todo corazón y espero que a los demás ruteros les sea tan útil como me a sido a mí, un saludo.

  • Φωτογραφίες Franzapa

    Franzapa 8 Νοε 2018

    Jo, Ramón, me he emocionado con tus palabras. Como decía, quizás sea la ruta más fea que he colgado en mi vida, pero estoy taaan orgulloso del tiempo y esfuerzo que le dediqué, y de que, además, fuera inédita en Wikiloc.
    Aparentemente llevas poco tiempo por Wikiloc. Si sabes hacerlo, me vendría bien que valoraras la ruta (las estrellas me dan igual) en HAZ TU PROPIA VALORACIÓN. De esa forma, sube el rank y es más fácil de encontrar para otros usuarios interesados.
    De todas formas, con eso último haz lo que quieras. Lo importante han sido tus palabras. Me encanta que la hayas disfrutado, para eso está Wikiloc.
    Muchísimas gracias y un abrazo.

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