Ώρα  3 ώρες 36 λεπτά

Σύνολο σημείων 3876

Uploaded 27 Αυγούστου 2016

Recorded Αυγούστου 2016

-
-
5 m
0 m
0
12
24
48,75 χιλιόμετρα

1126 εμφανίσεις, 2 αποθηκεύσεις

κοντά στην περιοχή Alderdieder, País Vasco (España)

La ONG Surfrider España, dedicada a la conservación de los océanos, se ha sumado a la Itsasfest de Donostia 2016, organizando este sábado 27 de agosto, dos tour medioambientales en catamaran de cuatro horas cada uno, por la costa entre Donostia y Hondarribia, para recordarnos el valor patrimonial del litoral que abarca los montes Ulía y Jaizkibel.
Es de justicia resaltar la gran acción de voluntariado que esta ONG lleva para la defensa de los océanos, mares y litoral costero (incluida Euskadi) con campañas y acciones concretas de limpieza de playas, costas...
Entre sus mensajes he incluido dos que me parecen de lo más interesante:
-El plástico, en forma de botellas, bolsas o tapones, principal "depredador" de los océanos.
-Y el más reciente, del pasado 3 de julio, "Día Internacional Sin Bolsas de Plásticos".
Todo esto me ha animado a seleccionar algunas imágenes de sus excelentes campañas y, por cierto, muy originales, y publicarlas como inicio del reportaje fotográfico de esta inolvidable travesía.
Su representante y organizadora del evento Amaia junto a Lara, nos han ido explicando durante el viaje, el papel que la ciudadanía tiene que jugar en el cuidado de los mares y océanos.
Han señalado la gran riqueza que alberga este tramo de litoral, en lo que a geología y biodiversidad se refiere, así como la parte del litoral que habría quedado afectada desde el punto de vista medioambiental, si se hubiera llevado a cabo el proyecto del súper puerto de Pasaia, incidiendo asimismo en su inviabililidad económica.
Parece que tal sin sentido por el momento, afortunadamente, ha caído en el olvido.
Con esta iniciativa de visitas guiadas, denominada “Guardacostas”, la ONG Surfrider España, en una encomiable labor digna de los mayores elogios, trata de sensibilizar a la población en la protección del litoral y en una reducción drástica del uso generalizado de los envases plásticos y en especial de las bolsas de plástico, que tanto daño directo causa a los peces y al ser humano, al que vuelve finalmente.
La respuesta al tour fue tal que para cuando nos enteramos, el cupo de 64 personas se había completado y nuestro grupo de 5 quedaba fuera.
En este sentido agradecemos la eficaz y rápida gestión realizada por la organizadora de los tour, Amaia, que ha hecho posible que se montara un segundo turno el mismo día, de 14 a 18 horas, y a tope de personal y ella presente en los dos viajes y con final inesperado en el nuestro.
ZORIONAK Amaia!!!
El recorrido se inició en el puerto de Donosti en un día muy caluroso, que la agradable brisa marina nos lo hizo más llevadero.
A los mandos del catamaran iba el capitán hondarribitarra Imanol, que a la vuelta con la galerna que se nos iba acercando, metió la directa rumbo a Donosti, con algunas dudas de si terminar el recorrido en el puerto de Pasaia.
A la salida del puerto donostiarra vamos dejando atrás el Paseo Nuevo, la playa de la Zurriola, Sagües, punta Monpas, el edificio del emisario submarino (al que llegan las aguas depuradas de la comarca de Donostialdea), la cala Illurgita o Mendiola, también conocida por su peculiar forma, como la de la Concha, el sendero balizado por el Vasco Camping al borde de los impresionantes farallones un poco antes de llegar al faro de la Plata.
Destacar en su conjunto el frente litoral rocoso del monte Ulia, con su característica estratigrafía y numerosas semi cuevas y abrigos naturales erosionados.
Todo esto, al igual que el monte Jaizkibel, está bien estudiado y documentado por los expertos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.
Pasada la entrada del puerto de Pasaia, nos acercamos al también joven Jaizkibel.
En este monte, cabría diferenciar tres partes:
- La primera de perfil costero muy abrupto y escarpado con placas de gran pendiente y barrancos muy cerrados y profundos, con un micro clima mediterráneo que hace que exista una flora y fauna propia de esa climatología y que se mantenga así por su difícil acceso tanto por tierra como por mar.
- La segunda, la parte central de mayor interés geomorfológico del monte, con valles más abiertos y litoral de acantilados más suaves y de acceso más fácil, abarcaría desde Azabaratza, antigua playa de arena (de la que se llevaron la arena a la nueva playa de la Zurriola y se ha quedado sin playa excepto los días excepcionales de marea muy baja) hoy con varias bordas de pescadores, hasta el valle de Justiz con su caserio con ganado que anda suelto por el entorno y el merendero en la parte alta.
- La última comprendería el tramo que va de Justiz al cabo de Higer, con numerosas calas de fácil acceso y muy frecuentada por bañistas.
Pasando la pintoresca bocana de Pasaia, lo primero que vemos es un elevado frente rocoso con acantilados de mucha inclinación.
Luego en lo alto se divisa la campa herbosa de Mitxitxola, por la que se desciende a los primeros y cerrados barrancos de Grankanto y Galea, y a continuación, el de Costa Txiki, menos profundo.
Destacar en estos valles colgados, los estratos de las enormes rocas que alternan las areniscas (más duras) con las lutitas y margas (más blandas).
Esta zona es la más "dificililla" para hacerla a pie, ya que es un sube baja continuo de cerca de 200 m hasta el fondo del barranco, para luego volver a subir y bajar al siguiente.
Pasado Azabaratza, zona muy buena de pesca, con cantidad de pescadores que pasan los fines de semana y hasta varias semanas en verano en sus bordas, por cierto muy bien acondicionadas, se ve la mayor fractura del litoral, la grieta de Akerregi, con innumerables bloques de rocas sueltas y erosionadas, que hace difícil su paso sin técnicas de escalada.
Indicar que en el camino te encuentras con algunas pozas de agua dulce, procedente de la ladera norte del monte, en las que mientras te pegas un refrescante chapuzón, has dejado a remojo alguna botellita de caldos de la tierra (txakoli hondarribitarra Hiruzta o sidra de Astigarraga) que te alegrará el posterior hamaiketako.
Una buena caminata, desde mi modesto punto de vista, debe ir acompañada, además de los ingredientes del ejercicio físico, del disfrute de la naturaleza y de una buena compañía, de esas pequeñas cosillas de nuestra rica gastronomía.
Recordar que el impacto ambiental del proyecto del súper puerto habría sobrepasado este frente de litoral.
Antes de llegar a punta Gaztarrotz, se ven otras dos grietas, más estrechas y de fácil paso por su parte superior.
Pasada la punta nos encontramos al fondo con el valle de Labetxu, conocido también como Valle de los Colores.
Esta es una de las dos joyas de la parte central de mayor interés geológico del monte Jaizkibel, concretamente el pseudokarst de arenisca de una antigüedad de 40 millones de años.
Destacan las impresionantes areniscas rojizas, anaranjadas, rosáceas, ocres...con infinidad de oquedades y nódulos, sus cuevas meteorizadas con variados diseños de celdas tipo panal de abejas, cuya estructura no va adosada a la pared; otras de cuerdas entrelazadas....
Desde el catamaran se veía muy bien el espectacular frente rocoso policromado de Morkotx, de unos 15-20 m de altura con oquedades de formas variadas en la parte superior.
Ayudado por prismáticos se podían ver sobre las paredes de los enormes bloques, nódulos esféricos que al desprenderse de la pared por la erosión, dejan como huella concavidades semiesféricas.
Asimismo destacar las espectaculares y variadas geoformas coloreadas en los bloques rocosos.
A continuación pasamos por el Laberinto Blanco, llamado así por la cantidad de abrigos y huecos de arenisca blanca, por la que es bueno perderse para descubrir infinidad de variadas formaciones rocosas.
Desde el barco y en lo alto, se veía la denominada Cueva de la Concha, con unos ventanales impresionantes colgados al mar.
El suelo está cubierto de una capa de arena blanca suelta procedente del proceso de disolución del cemento carbonatado intergranular (granos de cuarzo) de las paredes.
Es una zona muy sensible y frágil en la que habrá que tener el máximo cuidado y respeto, no tocando las paredes de arenisca que se desmoronan fácilmente.
Justo detrás de este abrigo natural están los mojones de la muga de Pasaia y Hondarribi, recientemente desbrozados de la intensa maleza que los cubría por el amigo arrantzale hondarribitarra Joxé Beñardo, al que acompañé en algunas de las complicadas incursiones exploratorias.
Recomendable antes de la visita echar un vistazo a los estupendos trabajos divulgativos de Aranzadi, con una bellísima fotografía y que sigue investigando y encontrando en la zona nuevas cavidades y puntos de interés geológico.
Señalar también el magnífico reportaje fotográfico realizado por un amateur, creo que de Errenteria y carnicero de profesión, y que ha sido presentado al público en varias exposiciones.
Aconsejable ir un día de sol para apreciar mejor los colores sobre las diferentes areniscas cuyas tonalidades van cambiando a lo largo del día.
También recomendable llevar pantalón largo ya que alguna zona tiene mucha argoma y arbustos espinosos.
Y para evitar la picadura de los tábanos (son hembras) en verano, mejor llevar dos camisetas pues la primera las "bicharracas" piconas la atraviesan con suma facilidad.
Pueden dar fe de ello algunas de las jóvenes que realizaron hace tres semanas la Geo-ruta guiada paramoudras Jaizkibel DSS 2016 con la activa y entusiasta geóloga Inma.
Por lo tanto, más que recomendable diría que obligatorio, es llevar un buen repelente específico para esas chupópteras ”taLIbanas”, que tienen en algunas farmacias, después de haber comprobado que es muy eficaz.
Tras el barranco de Erentzin, más al este, en Irupuntxa tenemos la otra joya: la insólita playa pétrea de paramoudras.
Debido a la marea alta y a la distancia desde el catamaran, era difícil percibir estas curiosas formaciones rocosas de características espectaculares y únicas a nivel mundial, tanto por su variedad de formas y grado de preservación como por su alta concentración en una zona tan reducida.
Los paramoudras son concreciones silíceas de diferentesi tamaños y formas que se hunden en el sustrato rocoso de arenisca carbonatada y que se originaron hace millones de años, en torno a trazas fósiles de organismos marinos.
Los más habituales son esféricos y cilíndricos pero pueden tener forma de tortugas, focas, senos, falos, ánforas, setas, balón de rugby...
Fijarse en los horarios de mareas para poder atravesar la playa de los fósiles pues habrá que coincidir con marea baja, ya que hay pasos que con las rocas mojadas pueden ser muy peligrosos.
Divisamos después Punta Biosnar, el cabo más septentrional del litoral y luego los verdes prados de Marla, que nos recuerda el paisaje irlandés, siempre con ganado pastando.
En esta campa hay un panel informativo que cuenta una anécdota muy curiosa del experimentado piloto (que no tenista) francés Roland Garros.
En mayo de 1911, durante la 2nda etapa Angoulême-San Sebastian de la carrera París-Madrid, el piloto francés se quedó sin combustible pero pudo afortunadamente aterrizar en esta campa.
Gracias a la ayuda de un destacamento de artilleros del fuerte de Guadalupe y de los baserritarras de la zona que le suministraron gasolina, el intrépido piloto pudo despegar su aeroplano tras rodar por la plataforma, lanzándose al vacío sobre el mar, para aterrizar posteriormente en la playa de Ondarreta.
Murió en 1918 durante la 1era Guerra Mundial combatiendo en el cielo de las Ardenas.
A partir de Justiz, abundan pequeñas calas aptas para el baño y buceo, siendo las más conocidas y frecuentadas las del Molino y Madarranas, donde acudíamos de jóvenes a pescar, y con nuestros primeros ligues.
Este tramo es también de un alto valor paisajístico, con unas vistas impresionantes del frente costero.
En esta zona entre Higer y Justiz, de senderos fáciles y cómodos, es donde más gente se ve caminando.
Un poco antes del cabo Higer, pasamos frente a las instalaciones de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Txingudi, verdadero punto negro de este litoral, con sus apestosos efluvios gaseosos, que afortunadamente no llegamos a percibirlos desde el catamaran.
Y a escasos metros, el camping asentado definitivamente en esta ubicación privilegiada, después de haber estado funcionando durante muchos años sin la preceptiva licencia municipal.
Qué recuerdos de juventud nos trae este "entonces" lugar idílico, con el vivero de mariscos, el bar-rte y debajo colgada sobre el acantilado, la “boîte”, con unas vistas impresionantes del mar embravecido y las olas azotando en los ventanales, más si uno estaba bien acompañado, jeje.
Pasamos junto a la minúscula isla Amuitz, situada junto al faro del cabo de Higer, a la que se puede acceder caminando con marea baja.
Giramos luego hacia la conocida como “playa de los frailes”, hasta donde escapaban los recatados y entusiastas jóvenes "Hermanos Capuchinos" de Amute, alejándose del bullicio y "pecado" de la siempre concurrida playa hondarribitarra, a bañarse en paz y sin mayores tentaciones???
Bordeamos el castillo de San Telmo, construido a finales del siglo XVI como fortaleza de defensa para los ataques de los piratas.
Entre los espigones de Hendaia y Hondarribi llegamos al puerto viejo, con parada técnica de 10-15’, y el tiempo justo para llamarle al arrantzale Joxé Beñardo y tomarnos nuestras buenas cervezas.
Entre trago y trago, la voz de la experiencia nos predijo que hacia Pasaia nos cogería la galerna, como efectivamente así sucedió.
Fue la guinda inesperada de una excursión a la que no le faltó ninguno de los ingredientes.
A pesar del aspecto que iba cogiendo la mar, bastante más que rizada, y envuelta la costa en una densa niebla, que iba rápidamente cubriéndolo todo, y acompañada de un intenso viento, la pericia del capitán Imanol consiguió que la vuelta la hiciéramos, no sólo en tiempo récord y sin mareos del pasaje, a pesar de que soplaba el viento de proa, sino que se veía a la gente, más que preocupada, muy relajada y feliz.
Así unas jóvenes tan contentas envueltas en toallas y plásticos, otros menos precavidos, con las ropas empapadas, pero todos inmersos en esa brisa marina de intenso sabor salado y cargada de esos beneficiosos iones negativos, cuyos efectos de relajación y bienestar no tardaron en extenderse al personal.
Qué lástima que el capitán Imanol, con sus prisas y profesionalidad sobre todo, nos restara casi media hora del tiempo de vuelta, en ese estado de bienestar generalizado.
Pero bueno, a pesar de lo corto de la vuelta, qué gozada de retorno !!!
Y por el fuerte viento, siempre bien agarrados y con la gorra en mano, pero todo el mundo satisfecho y disfrutando de esa mezcla de sensaciones extrañas, entre intensas y excitantes, y a la vez relajantes, producidas por la penetrante brisa marina proveniente de esa inesperada y agradecida galerna.
IRREPETIBLE!!!





.
Salda
Hond
Geci

1 comment

  • Φωτογραφίες Carlos Pérez Olozaga

    Carlos Pérez Olozaga 2 Σεπ 2016

    Begoña, me alegro que tú también disfrutaras de la travesía.
    Como dice el refrán "no hay dos sin tres".
    Hasta la cuarta entonces.

You can or this trail